Una de las más preciadas medicinas de la medicina tradicional china es la bilis de oso, que
curaría desde la impotencia sexual hasta el cáncer o las enfermedades hepáticas. Sin embargo, a los osos se les extrae la bilis desde su cuerpo, y para ello son confinados y encarcelados en
granjas, donde permanecen años encerrados en pequeñas jaulas, recibiendo un cruel tratamiento y en condiciones sanitarias ínfimas... todo para vender una cuota de bilis que ha de satisfacer
el mercado internacional.
Los osos han sido perseguidos y muertos para extraer sus vesículas biliares desde hace más de 1000 años, pero es sólo en los últimos 20 años que algunos países
de Asia (China, Corea
y Vietnam) han
comenzando a adoptar el sistema de granjas biliares, apoyados por los gobiernos de estos países. Los osos son los únicos mamíferos que producen grandes cantidades de ácido biliar
(ácido ursodesoxicólico), que
viene siendo usado en la medicina tradicional china desde hace más de 3.000 años. De las 8 especies de osos que existen, todas excepto el panda gigante han visto sus ejemplares reducidos a
causa del comercio de la bilis. El oso Negro Asiático ha sido el más afectado por este cruel comercio. Se le conoce popularmente como "oso luna" por una mancha
característica de color claro en el pecho, que asemeja una luna en cuarto creciente. Este ejemplar está protegido por el CITES (Convention on International Trade in Endangered Species) como
un un ejemplar en estado crítico.
En el año 1993 se develó al mundo el horror de las granjas de bilis de oso en China. Jill Robinson, una trabajadora de la IFAW (International Fund for Animal Welfare) visitó las granjas de bilis en la provincia de Guandong (China) y vivió lo peor de su vida:
"Mientras el granjero y su esposa nos mostraban cómo preparaban la bilis, me alejé del grupo, me adentré en una
habitación y bajé unas escaleras. Mientras mis ojos se acostumbraban a la oscuridad, parecía que comenzaba a vivir una historia de horror. Filas y filas de pequeñas jaulas con osos vivos, prisioneros, casi inmóviles (como supe luego, algunos más de 13 años cautivos allí). Como víctimas de una tortura medieval, los animales estaban enfermos, con heridas infectadas por los catéteres metálicos insertados en sus estómagos e hígados... No podía creer lo que veía, cuando sentí un suave toque en mi hombro: me volví a mirar, y veo una hembra de oso luna estirando su pata a través de los barrotes de la jaula. Sin pensarlo, tomé su mano mientras miraba sus tristes y oscuros ojos, prometiéndole que algún día volvería para liberarla."
Así comenzó la historia de Jill y de la Animals Asia Foundation (AAF), que comenzaron el lobby para desincentivar la ayuda gubernamental a las granjas de bilis, y para educar a las personas que existen alternativas naturales para reemplazar la bilis de oso en las recetas y prescripciones de la medicina china tradicional. Desde el año 2000, AAF ha liberado a 218 osos luna en un refugio propio creado para tales fines.
La granja de bilis
Los métodos de las granjas son diferentes, pero generalmente los osos son confinados en pequeñas jaulas alargadas, donde deben permanecer recostados, lo que impide
cualquier movimiento del oso dentro de ésta. En otras ocasiones, los osos pueden moverse un poco dentro de la jaula, pero son maniatados o amarrados si se sacan los catéteres o si, como el de
la foto "son muy agresivos cuando se procede a la extracción". Esta situación, prolongada por semanas, meses e incluso años, les causa terribles sufrimientos físicos y psicológicos.
Pero el método de extracción de la bilis es mucho más doloroso: una cirugía sin anestesia para implantarles un ordinario catéter o tubo de hierro en su abdomen; o una perforación permanente
en su abdomen, conocido como "técnica de goteo libre". Muchos osos mueren por las infecciones causadas por la cirugía que no previene ninguna medida higiénica, y los que sobreviven pasan el
resto de sus vidas sufriendo en dolor y deprivación. De un estudio realizado por la WSPA, cito:
El método usado para la extracción de la bilis es diferente en cada una de las granjas, pero en todos los casos se hace una abertura quirúrgicamente en el área del abdomen hasta la vesícula. Después se inserta una fístula o un tubo para extraer la bilis o tambien se inserta un tubo de metal a la fuerza a través de la vesícula, para que la bilis pueda caer a un balde colocado debajo de la jaula. Durante entrevistas llevadas a cabo con especialistas chinos a cerca de las técnicas usadas en las granjas de osos, se revelo que por cada dos implantes exitosos de fístula, hay otros dos o tres fracasos que provocan la muerte a los osos debido a complicaciones y a infecciones. El promedio de mortalidad es actualmente entre 50 y 60 por ciento, este promedio es mas bajo de lo que antes se reportaba, entre 70 y 80 por ciento.
Muchos de estos osos, que viven una
desesperada situación de stress, soledad, dolor y enfermedad, comienzan a golpearse contra los barrotes, quedando con pelones, traumas y cicatrices permanentes. Otros menos afortunados, han
quedado con secuelas y daño cerebral permanente debido a las múltiples infecciones y daños orgánicos que pasaron a causa del proceso de extracción de bilis, por tiempo tan
prolongado.
El refugio para osos luna
Desde el año 2000, el Centro de Rescate para Osos Luna ha acogido a 218 osos rescatados desde las granjas de bilis. Existe un estricto protocolo
veterinario y sanitario para cada oso rescatado, que consiste en una cuarentena inicial donde son alimentados, aseados y bien nutridos en espera de la
intervención posterior que
determinará su estado general de salud y si necesitará de otros cuidados (muchos de ellos requieren cirugías reparadoras, extracción de catéteres infectados, de
tumores, etc.). Luego son integrados a una zona de recuperación, donde sus heridas son tratadas y cicatrizadas, poniendo especial cuidado en conocer su carácter para que posteriormente pase a
la socialización con los osos ya recuperados.
Esos osos recuperados son los sobrevivientes de la horrorosa pesadilla de las granjas de bilis, y dentro del centro llevan una vida normal de oso, en libertad y
en contacto con la naturaleza y con otros osos rescatados. Sin embargo, existen casos de animales que han sido tan dañados por la prolongada extracción de bilis, que ya no pueden recuperarse.
Es el caso de Rupert (en la foto), cuyo cuerpo fue perforado demasiadas veces a causa de las infecciones que lo atacaban, por lo que sus defensas no resistieron y atacaron su
cerebro.
Productos de Bilis de Oso
Desde el año 1993, AAF ha trabajado para erradicar la práctica de las granjas de bilis, trabajando con departamentos de gobierno y las comunidades locales en programas de educación y
sensibilización para poner fin al sufrimiento de los osos cautivos en las granjas de bilis. Entre estas acciones, se han empeñado en demostrar a través de diversos estudios médicos que la
bilis de oso puede ser reemplazada por alternativas sintéticas y por hierbas naturales, que son más baratas, más efectivas y obviamente menos crueles y más
éticas.
Por el bien de los osos, por el fin de las granjas de bilis, ¿qué puedes hacer tú? Infórmate pinchando AQUI y AQUI. Más información sobre Jill Robinson.
Fuentes: Animals Asia Foundation (AAF), Asoc. Protectora de Animales San Fco. de Asís (APASFA). Fuente imágenes: AAF (Cornelius Maarselar), APASFA, Geo.de.
Artículo extraído de : Ecosofía.org
China, donde invocan la TRADICIóN!
En 2004, dos osos de una granja ilegal viajaron 2000km hasta el Centro de Rescate de Chengdu, para pasar allí los siguientes treinta años de su vida, lejos de la agonía diaria de la EXTRACCIóN DE BILIS. Su rescate se inició tras ser decomisados y cedidos por las autoridades a la Animals Asia Foundation (AAF). Anestesiados los sacaron de las jaulas para un reconocimiento veterinario previo antes de instalarlos en las jaulas especiales del camión que los llevaba hacia la libertad.
Ambos tenían unos 10 años y un sobrepeso de casi 300kg. Llevaban 9 años de encierro y tortura, víctimas de un sistema tradicional Chino de extracción de bilis: una "chaqueta" metálica ciñendo el abdomen (siempre), para contener un catéter sucio de látex y la bolsita de fluidos, en la que caía la bilis que goteaba sin parar de su vesícula biliar. estos "chalecos" metálicos iban atados al cuerpo con correas rudimentarias de tela, por el cuello, los hombros y la espalda, que provocaban, además, la pérdida de pelo en toda la zona de fricción.
"Oficialmente en China hay 7002 osos prisisoneros en granjas, aunque la cifra real ha de ser mucho mayor"
Los dos Osos rescatados, César y Emma, pasaron una década encerrados en
jaulas metálicas de su mismo tamaño. Desarrolaron conductas violentamente estereotipadas, tenían los dientes destrozados de morder los barrotes y heridas infectadas en el abdomen desde
donde sobresalían los catéteres. Ironicamente, tuvieron "suerte", no les arrancaron los dientes ni las uñas, práctica habitual en las granjas chinas de osos.En el Centro de rescate de Chengdu, donde fueron trasladados Emma y César, recibieron cudados y atenciones, fueron monitorizados y medicados. Se les sometió a un acurado examen médico y posteriormente a una cirugía de abdomen, para averiguar el alcance de sus lesiones, y curarlos.
Ya recuperados, la pareja de osos, son trasladados a los bosques de bambú, los centros de "rehabilitación", donde se socializan y donde se intenta, que poco a poco, olviden los años de tortura en las granjas. Según las autoridades de Tianjin, el propietario de Emma y César, vendió su bilis durante años a coreanos del norte de China, para medicinas tradicionales, ganando unos 700 € al año.
La AAF (fundadad por Jill Robinson), firmó en el año 200 un acuerdo histórico con las Autoridades Chinas para rescatar 500 osos, de los que ya se han liberado ma sde 200, de unas 40 granjas, ya cerradas. Cuando uno de estos infiernos para los osos es clausurado, el gobierno de China, entrega las licencias originales a AAF, y se ha comprometido, a no otorgar ninguna licencia nueva para terminar con estas instalaciones de tortura para los osos chinos.
Mas información en: http://www.animalsasia.org/
Información extraida de la revista Bu- Bup, la Llamada de los Animales. ( enero-marzo 2008)
Fundación Altarriba, amigos de los animales: http://www.altarriba.org/
habitación y bajé unas escaleras. Mientras mis ojos se acostumbraban a la oscuridad, parecía que comenzaba
a vivir una historia de horror. Filas y filas de pequeñas jaulas con osos vivos, prisioneros, casi inmóviles (como supe luego, algunos más de 13 años cautivos allí). Como víctimas de una
tortura medieval, los animales estaban enfermos, con heridas infectadas por los catéteres metálicos insertados en sus estómagos e hígados... No podía creer lo que veía, cuando sentí un
suave toque en mi hombro: me volví a mirar, y veo una hembra de oso luna estirando su pata a través de los barrotes de la jaula. Sin pensarlo, tomé su mano mientras miraba sus tristes y
oscuros ojos, prometiéndole que algún día volvería para liberarla."
El método usado para la
extracción de la bilis es diferente en cada una de las granjas, pero en todos los casos se hace una abertura quirúrgicamente en el área del abdomen hasta la vesícula. Después se inserta una
fístula o un tubo para extraer la bilis o tambien se inserta un tubo de metal a la fuerza a través de la vesícula, para que la bilis pueda caer a un balde colocado debajo de la jaula.
Durante entrevistas llevadas a cabo con especialistas chinos a cerca de las técnicas usadas en las granjas de osos, se revelo que por cada dos implantes exitosos de fístula, hay otros dos o
tres fracasos que provocan la muerte a los osos debido a complicaciones y a infecciones. El promedio de mortalidad es actualmente entre 50 y 60 por ciento, este promedio es mas bajo de lo
que antes se reportaba, entre 70 y 80 por ciento.
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